LA “AGUANTA TODO”

¿Les ha pasado que suelen guardarse todo para ustedes mismxs al punto de que llegan sentir que en cualquier momento van a explotar por reprimir tanto y simplemente todo se irá al carajo? Bueno, así solía ser yo, una persona callada, reservada, que siempre se comportaba conforme a lo que lxs demás querían, incluso llegando a incomodarme a mi misma y claramente pasando por encima de lo que soy y de mis principios, todo esto, porque lamentablemente de pequeña me criaron con la mentalidad de comportarme como una “dama” y de acuerdo con lo que la ocasión ameritaba.
Sin embargo, conforme fui creciendo, me fui dando cuenta que eso lo único que hacia era dañarme y enfermarme, porque por andar complaciendo a otrxs y comportándome de a cuerdo a lo que quieren, me estaba dejando de lado totalmente a mí, a quien yo era, perdiendo por completo mi esencia y dejándome en el olvido absoluto y entonces empecé a cuestionarme cosas como “¿por qué debería esperar hasta estallar para hablar?” “¿por qué debería complacer a otrxs, cuando mi principal prioridad debo ser yo misma?” “¿por qué debería forzar relaciones, si esto debe darse de forma natural?”
En fin, me di cuenta de que en un punto de mi vida me había perdido, pero ahora estaba empezando a reencontrarme y entonces paso lo que tenia que pasar, cambie, empecé a dejar que mi esencia saliera y a buscar mi comodidad y tranquilidad por encima de todo. Claro, debo admitir que no ha sido fácil, más cuando se es alguien tímida e introvertida, además del hecho de que en el camino he ido perdiendo a algunas personas.
Pero todo este proceso me ha hecho entender que las cosas cuando son forzadas no funcionan y que quien quiera permanecer a tu lado -sin importar cómo- lo hará y quienes se fueron, simplemente ya cumplieron su misión en tu vida y debes quedarte con lo bonito y con los aprendizajes. Quien de verdad te quiere, permanece contigo aún con tus defectos y peculiaridades, claro, haciéndote saber cuándo la estás cagando y ayudándote a crecer, total, creciendo juntxs. Esto es algo que aplica para todo tipo de relaciones.
Curiosamente, así como he perdido personas en el camino, también me he reencontrado con muchas otras y han llegado nuevas claramente. Esto me hizo entender la importancia de hablar, de expresar eso que sientes -claro está, sin herir ni pasar por encima de nadie- pero también de amarnos y aceptarnos como somos, incluso con nuestras peculiaridades, porque es lo que somos, es nuestra esencia y al final del día, es lo que nos hace únicxs y muy seguramente es lo que más aman quienes nos rodean.
No voy a mentir, no ha sido un proceso fácil, pues durante muchos años de mi vida tuve la creencia de que había que ser siempre “cuidadosa” con cada cosa que decía o hacía para no incomodar a lxs demás; claro, no quiero culpar a mis padres, pues al final así lxs criaron a ellxs y solo estaban repitiendo un patrón. Pero no hay nada que me enorgullezca más que el haberme hecho consciente de esto y estar trabajando para romper este patrón absurdo.
Siempre debemos recordar que somos nuestra mayor prioridad, que está bien decir “no” siempre que sea necesario, que no vinimos a este mundo a complacer a nadie, así como lxs demás tampoco están para complacernos a nosotrxs. No podemos olvidar que somos humanxs, totalmente imperfectos, que a diario nos estamos conociendo y trabajamos para ser mejores, pero que seguramente en el proceso cometemos errores y eso está bien.
Nuestra felicidad y nuestra comodidad deben ser siempre lo primero y no está mal de vez en cuando llegar a incomodar a otrxs, pues tu esencia no debes cambiarla; así como no está mal que otrxs nos incomoden y nos hagan ver eso que debemos mejorar, pues a la final la vida es un proceso de aprendizaje constante y esta no viene con un manual de instrucciones, porque simplemente está ahí para que la vivamos, la disfrutemos y la compartamos con aquellxs que vale la pena tener a nuestro lado.
Que no nos de miedo perder personas, porque, así como algunxs se van, otrxs llegan y otrxs permanecen y son quienes realmente valen la pena. Claramente no es fácil, porque uno genera conexiones y apegos, pero lo cierto es que de vez en cuando hay que perder personas para encontrarnos a nosotrxs mismxs. Porque el mantener vínculos únicamente por apego, solo nos hace daño y hace que incluso nos olvidemos de nosotrxs y de lo que somos.
Valoremos y agradezcamos siempre nuestro proceso, disfrutémoslo y, sobre todo, apreciemos nuestra evolución y nuestros logros, porque solo nosotrxs sabemos cuánto nos ha costado llegar a donde estamos y por favor, evitemos ser lxs «aguanta todo”, no vale la pena mantener relaciones con personas que te hacen abandonar tu esencia para complacerles.

Publicado por angelicaalorenaa

Comunicación social y periodismo. Amante a la escritura y el café.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar