La soledad

Esta palabra siempre llega a nuestra mente con una imagen de alguien totalmente solo, ya sea porque lo dejaron, o por elección propia. Alguien que anda por la vida con un rumbo en el que no se encuentra nadie más que esa persona.

Sin embargo y desde mi experiencia en particular, la soledad va más allá del hecho de estar o no rodeado de personas, de tener o no la compañía de alguien o de necesitar o no la compañía de alguien más en nuestras vidas.

A veces simplemente puedes sentirte en completa soledad aún estando rodeado de una gran cantidad de personas. Ya sea porque hay algo embargando tu interior que no sabes expresar, ya sea porque hay alguna situación ocurriendo que hace que te embargue ese sentimiento o ya sea porque sucede algo con las personas con las personas que te rodean.

Creemos entonces que está mal o que somos unos desagradecidos por sentirnos así y no entendemos el porqué, si físicamente y al hablar de compañía no nos hace falta nada. Pero en realidad no está mal sentirnos así de vez en cuando, porque a la final el ser humano está lleno de emociones y vulnerabilidades y hacen parte del proceso de vivir.

No es fácil encontrarse embargado de este sentimiento cuando no entiendes el porqué te estás sintiendo así, al punto de creer que eres una carga para los que te rodean por no entender ni saber explicar por lo que estás pasando.

Por esa razón es bueno siempre darnos un espacio con nosotros mismos, permitiendonos sentir y sacar todo eso que tenemos dentro; ya sea hablando con alguien más o si no podemos expresarlos con palabras, escribiendo o hasta llorando.

No, no está mal sentirse mal, no está mal sentirse solo aún estando rodeado de una gran cantidad de personas, no está mal no saber explicar lo que nos está pasando. Simplemente somos humanos y la vulnerabilidad hace parte de nuestra esencia.

No debemos sentirnos culpables, ni estúpidos por ser vulnerables, tampoco debemos dejar que estas emociones desdibujen nuestra imagen y nuestro valor como personas, porque si, TODOS SOMOS VALIOSOS y merecemos lo mejor siempre.

«Está bien estar mal» de vez en cuando, es totalmente normal y a veces necesario, ¿O se imaginan una vida en la que todo fluyera a la perfección y sin complicaciones? ¿Qué situaciones no sacarían de nuestra zona de confort? ¿Sobre qué reflexionaríamos sino tenemos estas situaciones «negativas»? ¿Y cuándo sacaríamos ese tiempo a solas con nosotros mismos para parar y revisarnos?

Creo que la cuestión aquí es que a ninguno nos gusta sentirnos vulnerables o débiles, no nos gusta sentir que estamos pasando por algo que se sale de nuestro control, que no sabemos cómo expresar y cómo manejarlo, pero vuelvo e insisto, somos humanos y esto es parte de nuestra escencia.

No somos culpables, no somos desagradecidos, ni tampoco somos una carga por sentirnos solos, no entender el porqué y no saber explicar por lo que estamos pasando. Simplemente son situaciones que ocurren y con las que debemos lidiar.

Es completamente normal no saber explicar cómo te sientes y por lo que estás pasando, es válido de repente sentirse fuera de sí y completamente desorientado; pero así mismo, es completamente necesario detenernos y revisar lo que estamos viviendo. Pueda que no podamos expresarlo con palabras o incluso con letras, pero podemos liberarnos llorando si fuese necesario. Porque el llanto no es de «débiles» ni mucho menos, simplemente a veces es necesario porque es la mejor manera que tenemos para desahogarnos.

Y no, no quiero normalizar nada negativo, solo quiero que recordemos que en la vida no todo es alegría y que sentirse triste y solo hace parte de ser humanos y no deberíamos sentirnos avergonzados o «una carga» para nadie por sentirnos así. La vida no es balanceada, muy por el contrario, está llena de matices y no siempre vamos a sentirnos bien y eso está bien.

Publicado por angelicaalorenaa

Comunicación social y periodismo. Amante a la escritura y el café.

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